Con los precios actuales del combustible, para miles de transportistas empieza a resultar económicamente más viable el cese temporal de su actividad que seguir operando a pérdidas. Así lo asegura la federación de transportistas Fenadismer, que calcula que desde el 28 de febrero cuando estalló la guerra en Irán, el conjunto del transporte por carretera acumula un sobrecoste superior a los 100 millones de euros.
Ante esta crisis, el Comité Nacional del Transporte por Carretera, que integra a las asociaciones y patronales del sector, se reunirá este miércoles con carácter de urgencia para coordinar una respuesta: "El sector evaluará las medidas necesarias ante la imposibilidad de mantener el servicio en un escenario donde trabajar supone, a día de hoy, un coste inasumible para la supervivencia de sus empresas", explica Fenadismer en un comunicado.
Hace días que el sector pide al Gobierno medidas como las que se aprobaron con la invasión rusa de Ucrania en 2022, cuando se bonificó el combustible con 20 céntimos por litro y se decretaron ayudas por vehículo, entre otras cosas.
Por ahora, el Gobierno defiende que adoptará todas las medidas que considere importantes para bajar la cesta de la compra o los costes de producción de las empresas "llegado el momento". Este martes, el Consejo de Ministros no ha aprobado ninguna medida en relación a los precios de los combustibles. Fenadismer reprocha al Gobierno que aún no haya ofrecido una respuesta y a las compañía petrolíferas la gestión "de sus márgenes comerciales en este contexto de crisis".
30 céntimos en diez días
Fenadismer recuerda que en apenas una semana y media desde el inicio del conflicto en Irán, "el precio del gasóleo se ha disparado más de un 30%, alcanzando este martes 1,80 euros por litro, lo que supone pagar casi 30 céntimos más por litro que hace apenas dos semanas".