Los transportistas y ecologistas quieren que se apruebe cuanto antes la modificación de la directiva de pesos y dimensiones, que busca incentivar la electromovilidad y la intermodalidad –permitir más masa y altura para estos transportes– y facilitar el transporte transfronterizo entre los países que permiten circular con más de 40 toneladas. La norma lleva años varada en Bruselas, primero por el tiempo que tardaron los países en fijar su posición y ahora porque estos tienen que dialogar con el Parlamento Europeo (que había adoptado su posición en marzo de 2024) el texto final.
La Organizacíon Internacional del Transporte por Carretera (IRU) y la medioambientalista Transport & Environment (T&E) instan en una carta conjunta a las instituciones de la UE a evitar el fracaso de las negociaciones. "La propuesta incluye medidas clave que permiten la circulación de vehículos de cero emisiones, contribuyendo a mejorar la capacidad de carga autorizada y la eficiencia operativa, condiciones fundamentales para acelerar su despliegue", defienden estas organizaciones. Si se aprueba la modificación directiva, España podría cruzar a Francia y a Portugal con las 44 toneladas de masas máxima autorizada que ya se permiten en el transporte nacional.
Defensa de la electromovilidad
Los firmantes subrayan que no alcanzar un acuerdo generaría incertidumbre para los operadores que invierten en vehículos pesados de cero emisiones. IRU y T&E advierten que no llegar a un acuerdo sobre la propuesta supondría perder la oportunidad de implementar importantes medidas de compensación de peso para los vehículos de cero emisiones, incluso en el marco del compromiso más prudente del Consejo.
La directora de la IRU en la UE, Raluca Marian, declaró: "Es una simple realidad operativa que los vehículos de cero emisiones son más pesados que los vehículos diésel convencionales. Por lo tanto, es fundamental contar con un margen de peso adicional para evitar penalizar a los operadores que invierten en ellos y para contribuir a lograr un coste total de propiedad positivo. Por supuesto, una mayor flexibilidad aportaría aún mayores beneficios. Pero somos conscientes de algunas de las líneas rojas de los Estados miembros debido a sus preocupaciones en materia de infraestructuras y creemos que lograr una mejora significativa con respecto al marco actual ya representaría un importante paso adelante en una transición gradual".
Por su parte, Stef Cornelis, director de T&E Freight and Fleets, defiende: "Aumentar los límites de peso para los camiones eléctricos es un catalizador fundamental para la descarbonización del transporte de mercancías. Esto permitiría a las empresas de transporte llevar la misma cantidad de mercancías en camiones eléctricos con baterías más grandes y mayor autonomía".