En el primer mes de 2026 se consolida la tendencia a que la red de carga pública para vehículos eléctricos que más crece sea la que tiene más potencia, la que puede ser utilizada por camiones eléctricos. De hecho, los puntos de carga más lentos, que no sirven para los vehículos pesados, han decrecido.
Con los datos a 1 de febrero que publica la Asociación Empresarial para el Desarrollo e Impulso de la Movilidad Eléctrica (Aedive), los puntos de carga que están por encima de los 350 kW han aumentado un 5,39%, y aquellos que van de 150 a 350 kW han crecido un 4,07%, en comparación con los que había el 31 de diciembre de 2025. Mientras que los cargadores de 50 a 150 solo se han incrementado un 1,62% y los de menos de 50 kw han bajado un 11% en un mes.
Aún así, los cargadores de más potencia solo suponen 782 del total de 49.450 puntos que contabiliza Aedive, mientras que los puntos de carga de 150 a 350 kW son 3.326. Así, los cargadores de más de 150 kW son 4.108, alrededor del 8,3% del total. Por el lado contrario, los cargadores de menos de 50 kW son todavía muy mayoritarios, con un total de 32.071 puntos.
Hay que tener en cuenta que la potencia de, al menos, 150 kW es un requisito indispensable para que los camiones eléctricos puedan cargar, pero no es el único. Las instalaciones en las que estén estos puntos de carga también tienen que ser apropiadas para la envergaduras de un vehículo pesado. Además, el reglamento Afir de la Unión Europea mandata que las carreteras deben de tener puntos de recarga de 350 kW para estos vehículos pesados.

Evolución de los puntos de carga.
Los datos de Aedive no coinciden por completo con los de la patronal de fabricantes de vehículos Anfac, que trimestralmente publica un barómetro sobre electromovilidad, pero sirven para ver la evolución de la infraestructura de recarga pública, donde empiezan a primar el despliegue de los de mayor potencia, aunque todavía son minoritarios.
Arturo Pérez de Lucia, director general de Aedive, señala que "tras la evolución registrada en los últimos meses, el año 2026 comienza con la consolidación de las infraestructuras de recarga pública, con un ritmo de crecimiento menor, pero sostenido en los puntos de recarga de alta potencia. Así, la red de infraestructuras actual da una respuesta más que suficiente a la evolución del incremento de las matriculaciones de vehículos eléctricos".