Mercedes-Benz Trucks ha anunciado una profunda reorganización de su red de producción en Europa con el objetivo de adaptarse a las nuevas exigencias del mercado, marcadas por la creciente diversidad de modelos y la transición hacia tecnologías de propulsión alternativas.
La compañía, perteneciente a Daimler Truck, mantendrá su planta de Wörth (Alemania) como eje central del sistema productivo, al tiempo que prevé la creación de un nuevo centro de ensamblaje en Cheb (República Checa), cuya entrada en funcionamiento se sitúa a finales de esta década.
El futuro complejo checo permitirá aliviar la carga productiva de Wörth y mejorar la flexibilidad de toda la red. Desde este último se enviarán cabinas pintadas al nuevo emplazamiento, que ensamblará vehículos tanto con motores diésel como con sistemas de cero emisiones. La inversión prevista en Cheb se sitúa en un rango de cientos de millones de euros y permitirá alcanzar una capacidad anual de unas 25.000 unidades, además de generar más de 1.000 empleos.
Según explicó Achim Puchert, CEO de Mercedes-Benz Trucks, “con nuestra nueva planta de ensamblaje en Cheb reforzamos la competitividad de nuestra red de producción con un claro enfoque en la optimización de costes y la gestión de la complejidad”.
La reorganización también contempla ajustes en la distribución de volúmenes entre plantas, incluyendo cambios en los centros de Wörth y Aksaray (Turquía), con el fin de mejorar la eficiencia global. En este contexto, el grupo busca reforzar la resiliencia industrial ante un entorno cada vez más exigente.
Wörth seguirá siendo el mayor centro productivo de la compañía en Europa y el responsable de los programas más complejos, incluyendo el lanzamiento de nuevos modelos. Además, recibirá una parte significativa de los más de 2.000 millones de euros que Daimler Truck prevé invertir en Alemania hasta 2030, destinados a modernizar instalaciones y avanzar en la producción de vehículos con nuevas tecnologías de propulsión.
Por su parte, el responsable de Operaciones, Jürgen Distl, subrayó que “Wörth sigue siendo el corazón y el cerebro de nuestra producción de camiones”, destacando que la ampliación de la red permitirá gestionar mejor la creciente complejidad derivada de la coexistencia de motorizaciones tradicionales y alternativas.
El plan también refuerza el papel de otras plantas europeas, como la de Molsheim (Francia), especializada en vehículos a medida, y la de Aksaray, que continuará siendo clave para determinados mercados.