La Comisión Europea presentó en diciembre un paquete legislativo para flotas que, entre otras cosas, obligaba a los países a establecer un número mínimo de coches y furgonetas cero emisiones en las empresas para 2030 (aunque finalmente excluía de esta obligación los camiones). Esta semana, el Parlamento Europeo ha decidido que el seguimiento de ese paquete legislativo lo hará tanto la comisión de Medio Ambiente del Europarlamento como la comisión de Transportes.
En un principio, el expediente iba a recaer solo en los diputados de la comisión de Medio Ambiente. La implicación de la comisión de Transportes ha alegrado a los transportistas de IRU (Organización Internacional de Transporte por Carretera). Pero, si se dejó fuera a los camiones de la obligación de contar con un número mínimo de vehículos eléctricos, ¿en qué influye a los transportistas este paquete legislativo sobre flotas? La directora de la IRU para asuntos de la UE, Raluca Marian, recuerda que Europa cuenta con aproximadamente 35 millones de vehículos comerciales ligeros, que sí estarán obligados por esta norma, y que muchos pertenecen a pymes.
"Incluso cuando ciertos operadores queden formalmente fuera del ámbito de aplicación directo de la propuesta, los efectos en cascada en las cadenas de suministro y las estructuras de subcontratación implican que se verán afectados directa o indirectamente. Esto hace indispensable un análisis sectorial", defiende Marian.
Para IRU, la atribución provisional inicial del expediente únicamente a la comisión de Medio Ambiente no reflejaba las profundas consecuencias operativas de la propuesta para las empresas de transporte. La implicación de la comisión de Transportes garantiza ahora que la ambición ambiental se evalúe junto con la experiencia en transporte y el conocimiento operativo del mundo real, según IRU.