Camiones | Scania R 590 Highline y Volvo FH 460 I-Save Globetrotter

Compatriotas y rivales comerciales. Probamos dos de los productos más atractivos que Scania y Volvo Trucks tienen en su catálogo.

Scania R 590 Highline y Volvo FH 460 I-Save Globetrotter
Scania R 590 Highline y Volvo FH 460 I-Save Globetrotter

El término competencia alcanza su máxima expresión cuando hablamos de Volvo Trucks y Scania. No existe entre los fabricantes de camiones de más de 16.000 kg una pugna mayor y tan ajustada como la que ofrecen estos dos gigantes suecos.

... dos vehículos que brillan especialmente por su sentido común, con unas características que les otorgan un punto de singularidad ...

No existe porque la oferta de ambos, que comienza en camiones de dos ejes con motores de siete litros y acaba donde ninguna otra marca llega en la actualidad, en plantas motrices que superan con holgura los 700 cv de potencia. Además son rivales en casa (Suecia), dominando entre ambos su mercado doméstico con una autoridad inusual en otros países de Europa, y con una paridad histórica de producto difícilmente reconocible en otros ámbitos.

En esta ocasión, los camiones que presentamos no son competidores directos entre sí, pero ambos comparten un detalle muy apreciado: son dos vehículos que brillan especialmente por su sentido común, con unas características que les otorgan un punto de singularidad, pero ofreciendo ambos una seguridad activa y confort de marcha, de primer nivel.

Esta pareja cuenta con doble cristal en las ventanillas, detalle que permite que la sonoridad interior, especialmente en marcha, esté realmente atenuada. No son las cabinas top de sus respectivos catálogos, pero para un solo tripulante son ciertamente completas y amplias, pues las dos superan los dos metros de altura interior sobre el piso, y el metro noventa sobre el túnel motor, algo más pronunciado en la serie R de Scania.

"Segundos espadas" de lujo.
"Segundos espadas" de lujo.

Ambas ofrecen un buen acceso al interior del vehículo. En el caso del Volvo no existen diferencias en este sentido con respecto a su acreditado buque insignia, el FH Globetrotter XL, mientras que la Serie S, por su piso plano incorpora un escalón adicional que sí marca diferencias frente a las cabinas R, un referente sin lugar a dudas en este campo de la accesibilidad.

Scania marca en la actualidad con la versión de 770 cv el techo de potencia del mercado europeo, pero su exclusivo V8 también está disponible en tres rangos más: 660, 590 y 530 cv. Precisamente el intermedio de estos tres últimos, que es nuestro protagonista, es el primero que pone tierra de por medio con claridad frente a las mecánicas más vitaminadas de trece litros, puesto que el V8 de 530 queda muy próximo del DC13 de 540 cv existente dentro de la marca de Södertälje.

Es decir, el motor más potente de 13 litros de Scania rinde 10 cv menos que el V8 menos musculado, aunque el par máximo lo domina el grande con 100 Nm de ventaja. Y hablando de torque, es precisamente Volvo Trucks el que manda en esta clasificación entre las mecánicas de 13 litros, con una marca de 2.800 Nm (la misma que el V8 de 530 cv) proveniente del D13 TC de 500 cv, es decir, el hermano mayor de nuestro protagonista.

Dos maneras de interpretar la excelencia en el transporte.
Dos maneras de interpretar la excelencia en el transporte.

Así las cosas, el D13K TC de 460 cv que hemos tenido ocasión de testar puede ofrecer un rendimiento a bajas revoluciones superior al que cabría esperar de su cifra de potencia, o mostrarse especialmente contenido en su esfuerzo, recurriendo al modo “economy” que conjuntamente con la gestión optimizada del I-Shift ponen sentido a la solución I-Save con unos consumos realmente muy, muy bajos.

El papel del R 590 en ruta es diferente. Repite la interpretación que John Wayne llevara a cabo en “El hombre tranquilo”, aquel largometraje del “52” dirigido por John Ford. En Eco, el V8 ofrece un buen ritmo de marcha con un consumo de combustible muy ajustado, pero si precisamos que muestre su carácter, con el modo power no tendrá reparo en exhibir sus puños como hiciera el gigantón americano hace casi 70 años, quien por cierto, a pesar de su 1,93 m de altura, podría alzarse en pie (sin sombrero) en el interior de cualquiera de estas dos cabinas, pero esta película la dejaremos para otro día.

Continuará …

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