Este lunes, 20 de abril, el gasóleo para el transporte pesado era un 4,1% más barato que el lunes anterior, según la web del Ministerio de Transportes que indica la variación semanal de ese combustible. Se trata de la primera vez que el gasóleo desciende desde que estalló la guerra en Irán y los precios del crudo se empezaron a disparar. Sin embargo, si se compara con la semana anterior al comienzo del conflicto en Oriente Medio, el precio del gasóleo el lunes era un 43,9% más caro.
Los contratos de transporte deben actualizarse con las variaciones del combustible. Desde la semana pasada, está en vigor la ley que obliga a hacerlo por cada periodo de facturación (además de cuando la variación es superior al 5%) y multa a los cargadores que no lo aceptan. Además, la ley introduce una nueva fórmula para calcular la indexación de los precios del gasóleo, que tiene en cuenta que cuando el combustible es más caro tiene más peso en la estructura de coste del transportista.
Los operadores de transporte deben tener en cuenta la web del Ministerio para realizar los cálculos (con las variaciones semanales o mensuales). Ahí se indica por qué coeficiente se tiene que multiplicar la variación del gasóleo (depende de la masa del vehículo y del precio del combustible antes de impuestos).
Además, hay patronales que facilitan realizar ese cálculo. Es el caso de Astic, que acaba de desarrollar una calculadora online para sus empresas asociadas. La patronal del transporte internacional pone un ejemplo de cómo se ha encarecido el gasóleo en un año y cómo debería aplicarse la subida en el precio del contrato: "Entre la semana del 16 de abril de 2025 y la semana del 10 de abril de 2026, el precio del gasoil –antes de IVA– ha pasado de 1,10 euros a 1,71 euros por litro, lo que supone un incremento del 55,4%. Al tratarse de un camión articulado con una masa máxima autorizada (MMA) de 44 toneladas, el coeficiente (porcentaje del coste del transporte que corresponde al combustible) es del 40%. Así, un porte inicialmente contratado hace un año por 1.000 euros experimenta, tras la actualización del precio del combustible, un ajuste de 221,6 euros, lo que supone un incremento de un 22,16% sobre la tarifa del transporte".

Infografía de Astic con el ejemplo de la subida del gasóleo.
Sin embargo, Astic también subraya que este aumento tiene un impacto muy reducido en el precio final del producto transportado: en el caso de una carga de 23.000 kilos, la repercusión total equivale a menos de un céntimo por kilo de mercancía transportada. Ramón Valdivia, vicepresidente ejecutivo de la patronal, defiende que "el impacto del alza del precio del diésel en el transporte pesado sobre el precio final de los productos es mínimo, por lo que las subidas de precios en los lineales no pueden atribuirse al transporte por carretera".