Agricultores y ganaderos vascos y navarros vuelven a manifestarse este jueves con una tractorada en la frontera de Irún (Guipúzcoa) con Francia, donde permanecerán concentrados durante dos horas a partir de las doce del mediodía. Esta protesta no supondrá un corte total del tráfico, pues permanecerá abierto el carril izquierdo, al contrario que lo que ha ocurrido este lunes y la pasada semana, cuando las tractoradas forzaron al Gobierno vasco a cerrar la frontera al tráfico pesado durante tres días.
Las organizaciones agrarias vascas ENBA y EHNE y la navarra de UAGN han explicado a la agencia EFE que unos 25 tractores partirán este jueves en tres columnas desde diferentes puntos de Guipúzcoa, acompañados por la Ertzaintza, rumbo al polígono irunés de Zaisa, donde se darán cita los participantes en la protesta. Los concentrados se dirigirán, a pie y escoltados por la Policía vasca, al paso fronterizo de Biriatou y allí, en la parte derecha de la explanada, se concentrarán acompañados de un par de tractores para leer un comunicado con sus reivindicaciones.
El resto de tractores ocupará el carril derecho de la autopista, dejando abierto el paso por el izquierdo, han explicado los organizadores en un comunicado. Tras finalizar la concentración, los tractores regresarán a las explotaciones, por la misma ruta, acompañados también por la Ertzaintza.
Como en las protestas de días anteriores, los convocantes denuncian el "desamparo" que sufre el sector agrario tras el acuerdo comercial de la Unión Europea y Mercosur.
Enfado de los transportistas
Las principales patronales y asociaciones de transportistas (CETM, Fenadismer, Astic, la guipuzcoana Guitrans o la catalana Cetcat...) han lamentado las pérdidas que les han supuesto los bloqueos en las carreteras de estos días anteriores. CETM, principal patronal del sector, cifra en 600 euros lo que le cuesta a una empresa tener un camión parado al día. La asociaciones también se han quejado de las condiciones a las que se han visto sometidos los conductores profesionales y el mal estado de las vías tras las protestas.
Los transportistas han salido en tromba a pedir a los gobiernos regionales y al central que garantice la libre movilidad de personas y mercancías, a pesar de que también expresan que entienden las quejas del campo.