La ayuda de 20 céntimos por litro de gasóleo profesional está asegurada hasta el 30 de junio. El pleno del Congreso ha convalidado este jueves el decreto ley del Gobierno con diversas medidas para paliar las consecuencias económicas de la guerra en Irán, con el único voto en contra de Vox, la abstención del PP y Podemos y el apoyo del resto del hemiciclo. El decreto ley estaba en vigor desde el domingo, pero, como todos, tenía que pasar la convalidación del Congreso en un máximo de 30 días. Este jueves la cámara Baja le ha dado luz verde y también ha aprobado que se tramite como proyecto de ley, lo que posibilitará a los grupos políticos introducir cambios.
El Gobierno explicó que este primer paquete de medidas se centraría en paliar las consecuencias del encarecimiento de los combustibles, especialmente del gasóleo, en los sectores más vulnerables, como el transporte. Sin embargo, los transportistas creen que es claramente insuficiente y de hecho, los representantes del sector se reúnen este mismo viernes con el Ministerio de Transportes bajo la amenaza de convocar movilizaciones si no aprueba más medidas.
El Comité Nacional del Transporte por Carretera plantea ayudas directas por vehículo y modificar temporalmente la fórmula que se utiliza para repercutir en sus contratos la subida del carburante. Medidas que no se han incluido en este primer decreto ley para paliar las consecuencias de la guerra en Irán, pero que sí que se aprobaron con la guerra en Ucrania. También quieren que se afinen algunos aspectos de la ayuda de los 20 céntimos por litro al gasóleo profesional, para asegurarse de que la bonificación se la quedan por completo los transportistas y no sus clientes.
80 medidas
De momento, con la convalidación de este jueves en el Congreso, está asegurado el descuento para profesionales de 20 céntimos por litro de combustible hasta el 30 de junio. La mayoría lo recibirá mensualmente a través del gasóleo profesional y los que no tengan derecho a este mecanismo podrán pedir una ayuda por vehículo que va desde los 1.800 a los 300 euros. Otra de las medidas facilita reavales para la financiación de las tarjetas de combustible, es decir, para que los transportistas no se queden sin crédito ante el encarecimiento de los combustibles.
El Gobierno presentó este decreto como un plan de 80 medidas que movilizarán 5.000 millones de euros. Algunas están destinadas a sectores concretos como el transporte, el campo o la pesca, pero otras tienen incidencia en toda la población, como la reducción del 21% al 10% del IVA de los carburantes y la bajada del Impuesto Especial de Hidrocarburos hasta el mínimo que permite la directiva europea.