Falta de liderazgo político, incentivos y coherencia regulatoria para electrificar el transporte pesado. Ese es el resumen de un encuentro con cerca de un centenar de profesionales –entre fabricantes de vehículos, operadores de recarga, empresas energéticas y representantes institucionales– organizado por Aedive, que representa a diferentes empresas de la cadena de valor de la movilidad eléctrica, este miércoles en Barcelona.
Entre las principales conclusiones del sector destaca la "ausencia de una autoridad claramente responsable dentro del Gobierno para liderar la electrificación del transporte pesado", lo que impide articular "una estrategia público-privada coherente y activar incentivos eficaces para la adquisición de camiones y autobuses eléctricos". En todo 2026 solo se han matriculado 140 camiones pesados eléctricos.
Fabricantes y transportistas suelen recordar que no hay ayudas para la compra de camiones eléctricos desde mayo de 2024. "Mientras países de nuestro entorno como Alemania, Países Bajos, Reino Unido, Finlandia o Bélgica despliegan programas de incentivos ambiciosos y estables, España sigue perdiendo atractivo para fabricantes, operadores y flotas", se recordó en el encuentro.
Los representantes de las empresas de movilidad eléctrica también han señalado "el cuello de botella en la red eléctrica, con una ocupación media del 88% en la red de distribución y con los nudos de red completamente saturados en un tercio de las provincias, lo que frena nuevos proyectos de recarga de alta y muy alta potencia".
A ello se suma un marco regulatorio que, según los participantes, desincentiva la inversión privada. En este contexto, los operadores de puntos de recarga hablan de importantes dificultades para desplegar infraestructura para el transporte pesado, más allá de iniciativas puntuales como el programa Moves Corredores.