La segunda semana de protestas en el campo por el acuerdo comercial entre la Unión Europea y Mercosur ha comenzado con los desbloqueos de la frontera entre Irún (Guipúzcoa) y Francia y en el Puerto de Tarragona. Sin embargo, persisten varios cortes en Cataluña, en ambos sentidos de la AP-7, entre Borrassà y Vilademuls (Girona), y en la C-16, a la altura de Berga (Barcelona), ante el hartazgo de los transportistas.
Este lunes a primera hora, el Gobierno vasco ha levantado la restricción de circulación para vehículos pesados transfronterizos, que se estableció el pasado viernes. Las autoridades francesas han comunicado que la A-63, a la altura de Baiona, se ha reabierto en ambas direcciones y, en consecuencia, el peaje de Biriatou ha quedado abierto a todo tipo de vehículos, según recoge Europa Press.
En el Puerto de Tarragona, cuyo acceso también ha reabierto este lunes a las 10 de la mañana, la entrada y salida de camiones ha disminuido un 88% durante el bloqueo de los agricultores desde el pasado jueves hasta su reapertura, en comparación con las mismas fechas del periodo del año pasado.
Amenaza de nuevas movilizaciones
El movimiento agrario Revolta Pagesa, que lidera las protestas del campo en Cataluña, ha avisado al presidente de la Generalitat catalana, Salvador Illa de que sin un compromiso "claro y firme" con el sector agrario se verá "obligado a mantener" los cortes de carreteras que aún están activos en Cataluña "y a convocar nuevos", según recoge la agencia EFE. La entidad explica que ha desbloqueado el acceso al puerto de Tarragona como "gesto de buena voluntad", pero que ahora espera "garantías" por parte del gobierno catalán.
"Confiamos en que el presidente de la Generalitat muestre una clara determinación, que exprese un apoyo inequívoco al sector agrario y que ratifique y garantice las medidas ofrecidas por el gobierno catalán", sostiene Revolta Pagesa, que garantiza "mano tendida", pero también reclama "compromisos claros".