El 23 de octubre del año pasado, la patronal CETM y los sindicatos CCOO y UGT presentaron a la Seguridad Social la solicitud para estudiar la aplicación de los coeficientes reductores en la edad de jubilación de los conductores profesionales de mercancías. Se trata de un mecanismo que permite adelantar el retiro según los años cotizados en los trabajos que la Administración reconoce como especialmente penosos, peligrosos o tóxicos. La petición de la patronal y sindicatos también fue firmada por la federación de transportistas Fenadismer, que cinco días antes había presentado una solicitud idéntica para el colectivo de conductores autónomos de mercancías.
Este 6 de abril, la Seguridad Social ha confirmado que tramita de forma conjunta ambas solicitudes –la de los autónomos y los asalariados de transportes de mercancías–. Este mes de abril, además, se cumple el plazo para que la Seguridad Social decida si concede la jubilación anticipada a través de esta herramienta. Y es que, el decreto que regula los coeficientes reductores especifica que son los sindicatos y patronales más representativos de cada sector (o asociaciones de autónomos) los que deben pedirlos, y desde que se deposite la solicitud, la Dirección General de Ordenación de la Seguridad Social tiene seis meses para estimarla o desestimarla.
La ley también contempla que si no hay contestación en ese plazo, la petición se entiende desestimada. Sin embargo, el 9 de febrero, la Seguridad Social requirió a sindicatos y patronales la identificación fiscal de los trabajadores que se verían afectados. Los sindicatos entendieron esto como una traba. A los pocos días, el Tribunal Supremo anuló este requerimiento y el Ministerio de Transportes se comprometió a facilitar esos datos a Seguridad Social. Con estas comunicaciones, los sindicatos entienden que no hay un silencio administrativo, y que, por tanto, la solicitud se sigue tramitando aunque lo más probable es que la resolución llegue más tarde de los seis meses que marca la ley.
Amenaza de huelga
En todo caso, a las puertas de conocer la resolución definitiva, los representantes de los trabajadores han mostrado en las últimas semanas que están dispuestos a luchar por la jubilación anticipada de los conductores. El 10 de marzo, CCOO y UGT se concentraron frente al Ministerio de Transportes para dejar claro que si se deniegan los coeficientes reductores convocarán una huelga. Esta misma semana, CCOO lanzaba una campaña en la que vinculaba la mortalidad de los conductores profesionales con el envejecimiento y la fatiga. También otros sindicatos minoritarios se han movilizado en los últimos días para presionar por la jubilacion anticipada.
En última instancia, será la Seguridad Social, consultando con otros organismos, la que decida si se conceden los coeficientes reductores siguiendo "circunstancias objetivas a partir de la incidencia, persistencia y duración de los procesos de baja médica, así como las declaraciones de incapacidad permanente y los fallecimientos que se puedan causar", según se desarrolla en el decreto aprobado en mayo.