El presidente del Comité Nacional del Transporte por Carretera, Javier Arnedo, ha descartado cualquier tipo de movilización del sector tras la reunión mantenida este viernes con el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano. Arnedo ha entregado al número dos del Ministerio 14 medidas que los transportistas consideran necesarias para continuar operando tras el encarecimiento de los combustibles por la guerra en Irán. Son prácticamente las mismas que ya presentaron hace dos semanas y que, en su mayoría, no se han incluido en el primer paquete de medidas del Gobierno.
En el encuentro de este viernes con la Administración solo han participado el presidente y el vicepresidente del Comité, "como avanzadilla", según ha bromeado Arnedo, de una reunión que tendrá lugar el lunes y en la que se sentarán representantes de los Ministerios de Economía, Hacienda y Transportes con el Comité Nacional del Transporte por Carretera al completo. Será el primer encuentro de una mesa de diálogo entre transportistas y Administración centrada en las consecuencias de la crisis en Oriente Medio.
Arnedo ha señalado este viernes la "buena actitud del Ministerio [de Transportes] para llegar a acuerdos", pero también ha recalcado que los transportistas no están conformes con el decreto que se aprobó la semana pasada, ya que entienden que la única medida que se incluyó para su sector es la ayuda de 20 céntimos por litro en el gasóleo profesional: "No nos vale. Es cierto que nos van a venir bien, pero necesitamos muchas más medidas para el sector. Nosotros no podemos trasladar en un mes a nuestros clientes todos los costes que tenemos, por eso pedimos ayuda a la Administración".

El vicepresidente y el presidente del Comité Nacional del Transporte, este viernes tras la salida de la reunión en el Ministerio de Transportes.
De momento, este viernes el Ministerio de Transportes ya ha mostrado gestos con el sector. Como pedían los transportistas, se ha comprometido a publicar una nota que aclare que los cargadores no se pueden beneficiar de la ayuda de los 20 céntimos, es decir, que no pueden utilizar ese descuento para revisar a la baja el precio del transporte (desde 2022 es obligatorio que los contratos se revisen conforme a las variaciones del gasóleo). De hecho, el Ministerio explica que los precios medios del gasóleo deberán tomarse como referencia sin incluir impuestos, por lo que la rebaja de impuestos quedaría excluida del cálculo para revisar los contratos.
Transportes también ha informado que negocia con la Comisión Europea elevar la cantidad de dinero que una empresa puede recibir como subvención. Y es que a las grandes transportistas les preocupaba no poderse beneficiar de los 20 céntimos por este tope impuesto desde Bruselas. Otro aspecto que valoran los transportistas es que Hacienda ha aclarado que el límite de facturación para que los transportistas autónomos puedan acogerse al régimen de módulos se mantiene en 125.000 euros.
El Comité, que representa a todas las asociaciones y patronales del transporte, se había mostrado muy molesto con que el primer paquete con medidas para paliar las consecuencias económicas de la guerra en Irán no incluyera algunas de sus propuestas, como ayudas directas por vehículo o modificar temporalmente la fórmula por la que pueden repercutir en sus contratos la subida del carburante. De hecho, había planteado un ultimátum al Ministerio cuyo plazo terminaba este mismo viernes: o negociaban nuevas ayudas o plantearían movilizaciones.
Falta de ambición
El ministro del ramo, Óscar Puente, ha admitido que el decreto aprobado la semana pasada se quedaba corto para los profesionales del transporte: "No dimos satisfacción a sus demandas, desde luego, no por falta de voluntad, pero quizá ha faltado un poco más de ambición y vamos a ver si somos capaces de implementar más medidas", ha señalado en el VI Foro Económico de elDiario.es en unas declaraciones tomadas por Europa Press a la vez que se producía la reunión entre el presidente del Comité y el número dos del Ministerio.
Los transportistas reconocen que el Gobierno tiene las manos atadas frente a muchas de las peticiones que les plantean, pues las ayudas directas a empresas tienen que recibir el visto bueno de la Comisión Europea. Por eso, hablan de soluciones imaginativas y recuerdan que hay otras políticas, como la fórmula de indexación de los precios del combustible en los precios del transporte, que dependen completamente del Gobierno.
De momento, el Ministerio de Transportes se ha comprometido a estudiar sus 14 propuestas y les emplaza a volverse a ver, junto a representantes de Economía y Hacienda, tras el fin de semana. "Hoy por hoy vemos que el Gobierno está a favor de ayudarnos y colaborar con nosotros. A partir de ahora vamos a seguir trabajando, no dejar desabastecida en absoluto la cadena de suministro", resume Javier Arnedo.